Bajo una cortina constante de lluvia, con el viento como invitado incómodo y un Urbieta convertido en un terreno blanco, pesado y exigente, el Gernika Rugby firmó ayer una victoria de enorme valor ante Ingenieros Industriales por 29-13. Un triunfo que vale cinco puntos de oro para cerrar el ciclo de tres partidos de Enero.

El partido estuvo marcado desde el inicio por las durísimas condiciones meteorológicas. Lejos de intimidarse, el conjunto gernikarra demostró que sabe moverse como pez en el agua en este tipo de escenarios, mostrando carácter, orden y una gran capacidad de adaptación. En un campo donde cada metro costaba un esfuerzo extra, los locales se sintieron cómodos y supieron imponer su ritmo.

El Gernika fue superior en las fases estáticas, dominó el juego cercano y supo aprovechar sus oportunidades, castigando cada error del rival. Ingenieros Industriales intentó mantenerse en el partido, pero la solidez defensiva y la eficacia ofensiva de los basurdes terminaron decantando el encuentro.

Más allá del marcador, la victoria cobra aún más importancia en la clasificación: el Gernika Rugby asciende hasta la tercera posición, empatado a puntos con el segundo clasificado, reforzando su candidatura en esta fase decisiva de la temporada.

Ahora llega un parón de dos semanas, un tiempo valioso para recuperar fuerzas, ajustar detalles y preparar con ambición el próximo bloque de tres partidos que se presenta clave para el devenir del campeonato.

En Urbieta, bajo la lluvia y el viento, los basurdes dejaron claro que saben competir… y ganar, cuando el partido se pone duro.