Gernika Rugby Taldea y San Cugat firmaron ayer un empate que reflejó a la perfección lo vivido sobre el césped: un partido de dos mitades muy diferenciadas y una parte para cada equipo. El encuentro sirvió, además, para poner el punto final a la primera vuelta del campeonato liguero.
La primera mitad tuvo claro color visitante. San Cugat salió más enchufado, imponiendo ritmo y aprovechando mejor sus oportunidades. Con mayor control territorial y eficacia en los momentos clave, los catalanes lograron llevar la iniciativa en el marcador ante un GRT al que le costó encontrar continuidad en su juego.

Tras el paso por vestuarios, la dinámica cambió por completo. El Gernika Rugby Taldea dio un paso al frente, elevó la intensidad y comenzó a dominar tanto en fases estáticas como en el juego abierto. La mejora defensiva y la mayor presencia en campo contrario permitieron a los locales recortar distancias y, finalmente, igualar un marcador que premió la reacción y el esfuerzo del conjunto gernikarra.
El empate deja sensaciones encontradas, pero confirma la capacidad del GRT para competir y rehacerse ante situaciones adversas. Con este resultado se cierra la primera vuelta de la liga, dejando todo abierto para una segunda mitad de competición que se presenta exigente.
La próxima semana arrancará precisamente esa segunda vuelta, y lo hará con un duelo de altura en Urbieta. El domingo, a partir de las 12:30, el Gernika Rugby Taldea recibirá a Industriales, cuarto clasificado, en un partido clave ante uno de los grandes rivales del campeonato.
